Las familias reducirán un 8 % los gastos durante la cuesta de enero

El mes de enero marca el inicio de un nuevo año, pero también el comienzo de la temida cuesta de enero: un periodo de subida de precios y recuperación de los gastos extraordinarios de Navidad, que cada vez son más difíciles de afrontar para las familias españolas. Según el estudio Radiografía del consumo en España 2018, los hogares españoles se apretarán el cinturón un 8 % durante los meses de enero y febrero. Sin embargo, el gasto medio de los españoles durante este periodo será un 3,4 % superior a sus ingresos. Los recortes afectan principalmente al gasto en ocio, que se reduce un 16 % a lo largo de este periodo.

Es evidente que las familias españolas cada vez tienen más dificultades para hacer frente a los grandes gastos. De hecho, según los datos de la Encuesta de condiciones de vida del INE, una de cada tres familias españolas (un 37,3 %) no pudo afrontar un imprevisto económico durante 2017. La situación está un poco por encima de la media europea, que se coloca en un 33,9 % a lo largo del mismo periodo. Se considera que existe incapacidad cuando los gastos hay que pagarlos pidiendo créditos o pagos fraccionados.

«Cuando hay pobreza es imposible el ahorro, porque no se llega a los mínimos necesarios para vivir», afirma Elisabet Ruiz, profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). La experta lo ejemplifica así: «Un ingreso de menos de 17.000 euros anuales supone un importe inferior a 1.416 euros al mes; si descontamos la vivienda y el coste de la electricidad, el gas y el agua, no queda prácticamente nada disponible para los gastos de comida, transporte y educación». Por lo tanto, ¿qué políticas públicas se pueden llevar a cabo para mejorar la calidad de vida de las personas con salarios bajos? La economista considera que estas políticas deben ir dirigidas a ayudas en vivienda, así como a gastos básicos como la luz o el agua.

 

¿Qué pueden hacer las familias?

A pesar de la coyuntura económica, hay una serie de consejos que se pueden aplicar para evitar gastos innecesarios y conseguir ahorrar en la medida de lo posible:

1. Revisar los gastos que hemos tenido a lo largo del año. A veces las personas contratan servicios que no utilizan o que son innecesarios. Hay que evaluar si verdaderamente vale la pena pagarlos o, por el contrario, se pueden dar de baja. «Hay que saber cada día cuánto dinero ingresamos, cuánto gastamos y cómo lo gastamos», afirma Ruiz. La economista recomienda el uso de aplicaciones o servicios de control del gasto que ofrecen los propios bancos, porque «nos ayudarán a tener claro el punto de partida». Del mismo modo, considera que como muchas compras son digitales, las personas «adquieren productos de forma impulsiva sin ser conscientes de ello».

  1. Comparar precios. Hacer una comparativa de precios es importante, porque permite adquirir lo que es más conveniente según las necesidades de las familias o encontrar buenas ofertas. «Es una práctica que hay que llevar a cabo tanto si hacemos compras presenciales como si las realizamos de forma virtual», afirma la profesora de la UOC.
  2. Proponerse ahorrar. Habría que destinar cada mes una parte de nuestra renta al ahorro. Ruiz considera que «es importante que tomemos conciencia cada mes que tenemos que ahorrar para poder hacer frente a situaciones futuras más austeras».
  3. Revisar los servicios que tenemos contratados. Hay personas que pagan una cuota mensual del gimnasio y no van nunca. Y ocurre también lo mismo con el cargo de la televisión por cable, que pagamos y luego no utilizamos. La profesora aconseja que se valore la posibilidad de compartir este tipo de gastos con amigos y familiares. También recomienda que analizamos si la tasa del paquete de internet, línea fija y teléfono móvil es la más adecuada o si hay compañías con ofertas más atractivas. En el caso de los recursos básicos, Ruiz sugiere que comprobemos si la potencia de electricidad que tenemos contratada es la necesaria, por ejemplo.
  4. Hacer la lista de la compra. Es importante ir al supermercado con una idea clara de cuáles son las cosas que necesitamos. «Existen aplicaciones que pueden compartirse con otros miembros de la familia y que permiten que vayamos apuntando todo lo que hace falta», explica la experta. Si las personas tienen claro cuáles son los productos que van a comprar, se reduce el riesgo de realizar compras innecesarias.
  5. Esperar las ofertas. Siempre que podamos, es necesario que esperemos a realizar algunas compras y contratos hasta que haya ofertas y descuentos. «Aprovechar las promociones generan ahorro», dice Ruiz.

7. Controlar los gastos cotidianos. Debemos vigilar los gastos que se generan a diario sin darnos cuenta ni ser muy conscientes de ellos. La experta lo ejemplifica así: «Hacer uso del transporte público, llevarse la comida de casa al trabajo o estudiar en línea para evitar los desplazamientos son acciones que nos harán gastar menos». Del mismo modo, hay pequeños gestos que también pueden suponer un ahorro importante, como por ejemplo apagar los dispositivos en lugar de dejarlos en espera o stand by, unificar cuentas bancarias para tener solo un único gasto en comisiones o comprar los electrodomésticos más eficientes y hacer un uso racional de ellos.

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Fuente UOC (Universitat Oberta de Catalunya)

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