MALDITOS SEMÁFOROS TURÍSTICOS

MALDITOS SEMÁFOROS TURÍSTICOS

La incertidumbre, últimamente es como el desodorante, nunca nos abandona, la considerable mejora de la situación sanitaria es amenazada continuamente por la aparición de nuevas cepas. Nuestra dependencia económica de mercados como el británico y de los semáforos políticos dispara desde hace quince meses nuestra preocupación. Rojo, verde, ámbar, colores manejados a la discrecionalidad del decreto-ley, de la conveniencia política, portadores de la ruina, del hambre y de los cierres. Han convertido la pandemia en un juego geoestratégico de potencias e influencias, con migraciones de necesidades y transiciones a ninguna parte. La parte positiva es la solución científica, a corto...