El último análisis de Evoluciona Formación muestra una correlación entre los sectores con mayor necesidad de profesionales y aquellos que concentran una mayor variedad de formación especializada
La falta de profesionales en determinados sectores está coincidiendo con una creciente necesidad de actualizar y ampliar las competencias de quienes ya trabajan en ellos.
“Construcción, salud, hostelería, industria o logística son algunos de los ámbitos en los que esta transformación resulta más visible”, según el análisis de casi medio millar de cursos de formación para empresas y trabajadores realizado por Evoluciona Formación.
En esta línea, el estudio muestra que casi una de cada cinco especializaciones corresponde a construcción, arquitectura y reformas, situándose así como el ámbito con mayor peso. Le sigue salud, farmacia y atención sociosanitaria, con más del 12%, mientras que alimentación, hostelería y turismo, industria y logística y transporte representan cada uno entre el 7% y el 8% del total.
Esta fotografía coincide con un momento en el que la falta de profesionales cualificados ha situado la formación de trabajadores entre las prioridades para determinados sectores.
“El Gobierno ha anunciado recientemente una inversión de 234 millones de euros para reforzar la Formación Profesional dirigida a trabajadores y sectores estratégicos, de los que 126 millones se destinarán a formación en actividades con demanda de profesionales, entre ellas construcción, turismo, transporte por carretera y diferentes oficios técnicos” explica Beatriz Rodríguez, CCO de Evoluciona Formación.
Los datos de Evoluciona Formación reflejan una doble necesidad: reforzar la especialización propia de cada profesión e incorporar nuevas competencias transversales.
“En construcción, por ejemplo, la oferta abarca desde BIM, Revit, AutoCAD, Presto o gestión para jefes de obra hasta prevención, soldadura, encofrado o carpintería”, explican. Una especialización que se extiende también a ámbitos como la salud y la atención sociosanitaria, la industria, la alimentación, la hostelería o el transporte y la logística.
Al mismo tiempo, más del 43% de los cursos analizados aborda competencias transversales, aplicables a profesionales de diferentes actividades.
“La formación ya no responde únicamente a las necesidades de cada sector. La gestión, la Inteligencia Artificial, las ventas o las herramientas digitales son competencias cada vez más presentes en perfiles profesionales muy distintos”, señala Rodríguez.
Un buen ejemplo de esta evolución es la Inteligencia Artificial, cuya formación está dejando de concentrarse en perfiles puramente tecnológicos para extenderse a actividades muy diversas.
“Cada vez recibimos más solicitudes de cursos de IA aplicada a ventas y comercialización inmobiliaria, administración y finanzas, ingeniería agrícola, industria, logística y gestión de operaciones, interiorismo, topografía o educación, entre otros” afirma la CCO.
De esta forma, la formación deja de concentrarse en momentos concretos de la trayectoria profesional para convertirse en una herramienta de actualización continua, especialmente en actividades sometidas a cambios tecnológicos, regulatorios o de mercado.
“El resultado es un mercado laboral en el que no solo aparecen nuevas profesiones, sino que cambian las competencias necesarias para ejercer las de siempre. Se siguen necesitando profesionales, pero el conocimiento que se les exige evoluciona cada vez más rápido” concluye la directiva.


Escribe un comentario