NICOLAS MAQUIAVELO: FILOSOFO, DIPLOMÁTICO Y AUTOR DE “EL PRINCIPE”

Perfil biográfico de Nicolás Maquiavelo:

A lo largo de la Historia hay personajes que son importantes por sus hechos y los hay que son importantes por su pensamiento. También los hay, como nuestro protagonista, que su repercusión fue in crescendo después de haber fallecido. Además, en este caso, se crean varias sinergias en que el pensamiento filosófico y vive una vida que es reflejada en su pensamiento político.

Nuestro protagonista es italiano, concretamente, florentino y desarrolló su vida en el momento de máximo esplendor de Florencia, ya que coincide con el auge de la gran familia de financieros y mecenas que fueron los Medici. Ellos dieron la grandeza que Florencia gozó durante el Renacimiento tanto en el aspecto artístico como en el aspecto político. Os queremos acercaros a un personaje que es considerado por muchos como “el padre de la política actual” y ese es Nicolás Maquiavelo el autor de “El Príncipe”.

Nicolás Maquiavelo nació en Florencia, el 3 de mayo de 1469 y falleció el 1527 en la ciudad toscana. Tal como hemos indicado antes estamos ante uno de los grandes filósofos del Renacimiento y es el autor de “El Príncipe” todo un manual de la política actual por excelencia. Además, su pensamiento filosófico es conocido como “el maquiavelismo” que vamos a desarrollar más tarde con un par de líneas.

Acerca de la juventud de Nicolás Maquiavelo hay pocos datos pero lo que sí conocemos es que en esos momentos su vida transcurría por la Florencia que estaba gobernada por Lorenzo de Medici “El Magnífico” y la influencia del fraile dominico Girolamo Savonarola quien con sus predicas realizaba criticas al estilo de vida que promovían los Medici. A lo que el propio Maquiavelo no le dio mucha importancia.

No obstante, Maquiavelo sí valoró positivamente la forma de gobernar Florencia que estaba llevando a cabo Lorenzo de Medici “El Magnífico” a quien Maquiavelo le dedicó su obra maestra “El Príncipe”.

Maquiavelo se dedicó a la diplomacia y entró a trabajar como tal en Florencia donde el Consejo de la Ciudad lo nombró como canciller. Su primera misión fue para trabajar con la “Madonna” Catalina Sforza quien tiene un papel en su obra. En 1500, Maquiavelo es enviado a Francia para convencer a Luis XII que siguiera luchando contra Pisa; la ciudad de la “Torre inclinada” que quería alejarse de la influencia florentina pues desde el año 1402 Pisa estaba bajo bandera florentina.

Paralelamente, la vida de Maquiavelo va ligada a otra gran figura de la Historia como fue el ambicioso Papa valenciano Alejandro VI[1] y la del hijo de éste Cesar Borgia., quien es citado varias veces por Maquiavelo en “El Príncipe”. El hijo del Papa fue un mecenas del arte y también un humanista; lo cual hizo que organizase veladas en la que participaba también Leonardo Da Vinci.

Su labor diplomática, llevó a Maquiavelo a visitar otros lugares como Alemania para reunirse con el Emperador Maximiliano[2] para tratar varios asuntos acerca de los movimientos expansionistas que el Káiser quería llevar a cabo en Italia. Sin embargo, Maquiavelo consiguió convencer al Emperador de que desistiera de invadir la Península Itálica y sobre todo, Florencia.

El diplomático italiano también trató asuntos con el Rey Fernando II de Aragón “El Católico” al que también dedicó muchos elogios por su forma de gobernar bajo el manto de la Iglesia pero desconociendo a los principios de piedad, fe e integridad. De hecho, según Maquiavelo, Fernando II no habría conseguido tanto poder si se hubiera dejado influir por algunos de los principios que citó el pensador italiano.

En 1512, Maquiavelo cayó en desgracia y es despedido de su puesto en Florencia bajo la acusación de haber conspirado contra los Medici. Aunque es encarcelado y torturado; el Papa León X (Juan de Medici[3]) ordenó para que Nicolás Maquiavelo fuera liberado con la condición de que el pensador abandonase Florencia y se exiliase.

Entonces Maquiavelo, se marcha a unos 15 kilómetros de Florencia. Allí trabajó junto a los obreros de su propiedad, se dedicó a la agricultura, a la ganadería y a cuidar su casa. Además, pasaba largas horas leyendo a otros pensadores no menos importantes como los también humanistas Dante Alighieri, Francesco Petrarca y el romano Ovidio. Durante el exilio en San Casciano in Val di Pesa es  donde se acentúa el interés de Maquiavelo por la literatura, ya que llegó a escribir ocho libros entre ellos “El Príncipe” y “Los Discursos de la primera década de Tito Livio” donde nos muestra el ideario político que define Maquiavelo basado en el sistema político de una república y no una monarquía absolutista.

Por último, tras cumplir los años de exilio, Maquiavelo regresó a Florencia y el Papa Clemente VII (Julio de Medici[4]) lo recupera para la política florentina pero el 21 de junio de 1527; Nicolás Maquiavelo fallece víctima de una peritonitis. Fue olvidado por sus contemporáneos pero cuyo legado fue recuperado para la posteridad muchos años después de su muerte.

EL PRINCIPE: Escrito por Nicolás Maquiavelo en 1513 es prácticamente la obra más conocida del diplomático y filósofo italiano. Además, estamos frente a una obra que debería de ser de obligada lectura para aquellas personas que quieran dedicarse a la política. Igualmente, es un tratado de filosofía moderna, concretamente, filosofía política donde la verdad efectiva es más importante que aquellos ideales abstractos, ya que se plantean conflictos entre la influencia de la iglesia y la política en la forma de gobernar.

En definitiva, es un manual de política y donde se explica aquello que debe realizar cualquier político para sacar adelante a su gobierno. De hecho, en la actualidad son muchos los políticos que leen el libro.

Por último, un concepto que nos ha legado Maquiavelo de cara a la política y quizás en nuestra cotidianidad es el de “MAQUIAVELISMO” que consta de dos significados:

El primero de ellos hace referencia a aquella persona que se inspira en la figura de Nicolás Maquiavelo. Mientras que el otro significado, hace referencia a la persona que es hipócrita, falsa, calculadora y que no tiene empatía hacia los demás.

[1] Natural de Javea. Fue obispo de Mallorca en 1492 aunque no llegó a tomar posesión de la sede en la catedra de La Seu de Mallorca. Además, es uno de los tres españoles que han llegado a ocupar la Silla de San Pedro: Dámaso, Calixto III y Alejandro VI.

[2] Abuelo paterno del Rey-Emperador Carlos I de España y V de Alemania.

[3] Hijo de su admirado Lorenzo de Medici “El Magnífico”.

[4] Hijo bastardo de Julio de Medici, hermano de Lorenzo y al que su tío educó como si fuera un hijo suyo.

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