¿CÓMO ES DE SALUDABLE SON LAS COMIDAS DE LAS FAMILIAS CUYAS FAMILIAS TRABAJAN FUERA DE CASA?

José Manuel Moreno Villares es líder del GT de Prevención Sobrepeso y Obesidad del Instituto Danone. Es director médico de la sede de Madrid de la Clínica Universidad de Navarra y además director del departamento de pediatría.

¿Cómo es la alimentación de las familias españolas? ¿Ha variado en los últimos 50 años? ¿Por qué?

 No tiene una respuesta sencilla. Hay grandes variaciones en función de la zona del país en la que se viva y también de la situación socioeconómica. Por resumirlo, ha ido creciendo la brecha de la desigualdad, en escala desde la crisis económica de 2008-2012 con un porcentaje mayor de población con menor accesos a alimentos más saludables pero más caros y una mayor consumo de alimentos procesados, de menor pecio y menor valor nutricional.

 En los últimos 50 años, se ha producido un acusado descenso en la ingesta de cereales, legumbres, verduras y hortalizas. En los años 80 disminuyó drásticamente el consumo de huevos y en los últimos años está disminuyendo de manera marcada el consumo de lácteos. En muchos aspectos nos vamos alejando del ideal deseable y teniendo acceso a una gran variedad de alimentos, el consumo se aleja del aconsejado. ¿Causas? La globalización ha ido haciendo que perdamos parte de la identidad gastronómica de las distintas zonas o regiones. La disponibilidad de tiempo para cocinar i incluso para compartir la comida es ahora mucho menor.

 ¿Cuáles son las principales consecuencias que se observan en la salud y el desarrollo de los niños que se ven obligados a consumir alimentos rápidos debido a la ausencia de sus padres durante la comida?

La peor calidad de la alimentación se traduce, en especial, en  una ganancia  excesiva de peso  (sobrepeso y obesidad) en la infancia y adolescencia con las consecuencias que esto conlleva para la edad adulta: aumento del riesgo cardiovascular, mayores problemas de movilidad,  autoestima, etc,

Desde el Grupo de Trabajo sobre Prevención de la Obesidad Infantil del Instituto Danone estamos trabajando, entre otras estrategias, en los condicionantes que llevan a la obesidad infantil. Entre otros, por ejemplo, en el estudio CORALS se ha  demostrado que comer más deprisa se asocia a mayor ganancia de peso.

¿Qué recomendaciones sugeriría de las jornadas partidas y la falta de tiempo para compartir comidas de calidad con sus hijos? ¿Se puede hacer un planning de comidas para mejorar la situación?

Si los padres no pueden estar con los niños en las comidas han de garantizar que en el lugar que coman y lo que coman sea similar a lo que ellos desean para sus hijos. Es decir, que si es en el comedor escolar estén atentos a los menús escolares y si se llevan la comida de casa que se de los mismo que preparararían para ellos mismos. También que organicen el resto de las comidas (p.ej las cenas y los fines de semana) para que complementen aquellos alimentos que están menos presentes en el menú habitual Indudablemente se puede  hacer un buen planning semanal o quincenal.

Desde su experiencia en el campo de la pediatría, ¿cómo afecta la falta de conexión familiar durante las comidas a nivel emocional y de desarrollo de los niños?

Es clave en todas las etapas del desarrollo, aunque alguna tiene más importancia que otras. Por ejemplo, el niño se incorporar a la mesa familiar alrededor de los  dos años. Allí aprende los hábitos alimentarios que se consolidan antes de los 5 años y persisten con pocas variaciones a lo largo de la vida. En el niño más mayor, la mesa es el lugar en el que  se habla de las actividades del día, de las preocupaciones delos planes, etc. Por eso es importante que la mesa sea una zona libre de pantallas (móviles, televisión, etc) Y para el adolescente, que gusta poco de oír consejos, es también el momento de saber algo de su vida … y garantiza que, al menos esas comidas, contengan alimentos saludables – frutas, legumbres,  pescado, verduras- Comer solo es triste, comer solo delante de una pantalla, peligros -o, al menos, poco saludable.

¿Cuál sería el papel que las empresas podrían desempeñar para mitigar los efectos negativos de las jornadas partidas en la alimentación y el bienestar familiar?

Entiendo que se refiere a las empresas de alimentación, ¿es así? La regulación de la publicidad sobre alimentos en horario de audiencia infantil debe ser muy cuidadosa y debe monitorizarse con las medidas que se considere oportunas.

Si se refieren a las empresas “empleadoras”, todas las medidas que permitan la conciliación familiar son bienvenidas. Pero deben ser medidas eficaces reales. De nada vale facilitar el teletrabajo si dejamos a los niños en el comedor y con actividades extraescolares hasta media tarde. La flexibilidad en horarios, cuando sea posible, es también una buena medida, las reducciones de jornada en esas edades tempranas, en especial el primer año de vida, etc… Algunas empresas realizan varias veces al año algunas actividades en las que participa todos los empleados y sus hijos, compartiendo comida y tiempos de diversión, etc.

Iniciativas puede haber muchas en las que se cuide la alimentación o se dé formación para sus empleados en cómo mejorar la alimentación familiar, buscar el apoyo de nutricionistas-dietistas que ayuden en esta tarea etc.,

¿Qué importancia tiene la educación nutricional dentro del ámbito familiar para contrarrestar los efectos negativos de las jornadas laborales extensas en la alimentación de los niños?

Como hemos señalado anteriormente tiene un papel clave. A comer también se aprende, y hay unas etapas críticas en ese aprendizaje. Hay que dedicar algo de tiempo   y un poco más de imaginación. Hoy el entorno de la cocina  pone en muestras manos muchas herramientas que facilita las tareas más pesadas y acortan los tiempos dedicados  a cocinar. Y hay que recuperar la comida como un lugar de encuentro y un lugar en el que se disfruta no solo de lo que hay sobre la mesa sino de quienes están sentados alrededor de la misma.

¿Considera que sería beneficioso implementar medidas a nivel gubernamental para apoyar a las familias en la conciliación laboral y familiar, con el objetivo de mejorar la alimentación y el bienestar de los niños?

Efectivamente, en esta tarea todos juegan un papel: los padres, los centros escolares, las empresas, la Administración, etc. Probablemente no hay una solución única, pues son muchos sectores y con características  muy diferenciales. Tampoco son las mismas en función de la edad de los niños. Pero no toda la ayuda debe venir de fuera. Ese esfuerzo y ese primer paso viene desde dentro de las propias familias. Y, como hemos venido comentando a través de todo el reportaje, esas medidas tiene mayor importancia es los núcleos familiares más vulnerables.

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