Desde PfE aseguran que el geranio es la planta más elegida para hogares y espacios exteriores con la llegada del buen tiempo
Los profesionales recomiendan combinarlos por color y tamaño y, si se mezclan con otras plantas, elegir especies con necesidades similares
Con la llegada del buen tiempo, balcones, patios y jardines de toda España recuperan uno de sus elementos más característicos: el geranio. Integrado desde hace décadas en el paisaje urbano mediterráneo, destaca por su resistencia al calor, su fácil cultivo y su abundante floración. Abril y mayo, meses clave para la primavera, concentran además muchas de las celebraciones florales en las que esta planta adquiere el papel protagonista.
El geranio forma parte de algunas de las festividades más importantes del calendario, como los Patios de Córdoba, Girona, Temps de Flors o las Cruces de Mayo. Estos eventos convierten espacios públicos en escenarios llenos de color y tradición, con composiciones florales que combinan distintas variedades del geranio.
Desde Pelargonium for Europe (PfE), iniciativa que forma parte de la campaña “Stars Unite a Europe in Bloom” financiada por la Unión Europea, destacan que esto es gracias a su versatilidad, con su abundante variedad de tipos, colores y formas. Esa diversidad permite diseñar composiciones completas sin necesidad de añadir otras especies.
La diversidad, una de las características clave del geranio
Sus flores pueden ser simples o dobles, pequeñas o grandes, y adoptar formas que van desde las clásicas redondas hasta otras que recuerdan a rosas, tulipanes o mariposas. El follaje también varía: puede ser liso o peludo, verde claro u oscuro, con tonos gris verdosos o rojizos, y hojas dentadas, redondeadas o en forma de platillo.
Con esa diversidad, se pueden montar composiciones completas sin añadir nada más: los geranios de porte dan altura, los colgantes rematan bordes de jardineras y macetas, los ornamentales aportan estructura, y los perfumados suman ese toque aromático.
Combinaciones mixtas: juntos o en macetas separadas
Si se quiere combinar el geranio con otras especies, los expertos de PfE señalan como opciones compatibles la lavanda, las petunias, la bacopa, la euforbia elegante, la verbena y la salvia amarilla, además de aromáticas como el tomillo y la salvia. Y, si se busca contraste de hojas, los profesionales recomiendan las batatas o heucher.
Cuando las necesidades cambian mucho de una planta a otra, desde Pelargonium for Europe hacen hincapié en que la solución más práctica es plantarlas por separado. Se pueden agrupar dentro de una jardinera o maceta grande sin sacarlas de su contenedor, o colocarlas juntas en una mesa, estantería o el suelo. Lo expertos en geranios aseguran que así se cuida cada una a su ritmo sin perder el efecto visual del conjunto.
Pelargonium for Europe también subraya que si se quiere mezclar con otras plantas: “todas deben estar bien en sol o semisombra y, si van en la misma maceta, que pidan un riego y nutrientes parecidos”.
Colores y tamaños: dos trucos para que encaje todo
Desde PfE recomiendan dos líneas de color: combinaciones tono sobre tono para un resultado más calmado y armonioso, o contrastes en rosa, blanco o azul para aportar frescura y luminosidad; para completar la paleta, también proponen recurrir a follajes en verde plateado.
En cuanto a la altura, según los expertos de Pelargonium for Europe, lo mejor es un orden por capas: las plantas más altas como protagonistas (al fondo de la jardinera o en el centro de una maceta redonda), las de altura media como transición y, delante, las más pequeñas y colgantes para rematar el borde de la jardinera o maceta.
Las claves para que hacer que crezcan bien
Los profesionales de Pelargonium for Europe aportan lo que hace falta para cuidar al geranio. En primer lugar, la ubicación, los geranios crecen con fuerza y agradecen el espacio: según sus expertos una distancia aproximada de 20 cm entre plantas es vital para que se desarrollen bien, y una maceta con al menos 18 cm de altura deja sitio suficiente para las raíces. El siguiente punto clave es plantar, en PfE apuntan por un sustrato de calidad para balcones, con buena retención de agua pero que drene bien. Una capa de drenaje (arcilla expandida o grava) y orificios en la base ayudan a evitar el encharcamiento.
Por último, la fertilización regular y retirar las flores marchitas favorecen una floración más larga y mantienen el conjunto hasta bien entrado el otoño.


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