LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE AFECTA A MÁS DE 3 MILLONES DE PERSONAS EN EL MUNDO Y SIGUE SIENDO UNA DE LAS PRINCIPALES CAUSAS DE DISCAPACIDAD EN ADULTOS JÓVENES

30 de mayo de 2026: Día Mundial de la Esclerosis Múltiple

Cada 5 minutos se diagnostica un nuevo caso de esclerosis múltiple en el mundo.

En España, cada año se diagnostican alrededor de 2.000 nuevos casos de esta enfermedad.

El retraso en el diagnóstico y tratamiento sigue siendo uno de los principales retos: en España puede alcanzar hasta los tres años en al menos un 20% de los pacientes.

La esclerosis múltiple afecta especialmente a personas jóvenes, con mayor frecuencia entre los 20 y los 40 años, y es más habitual en mujeres.

En España el 68% de las personas diagnosticadas son mujeres y que la edad media de inicio de la enfermedad se sitúa en los 32 años.

 

Este sábado, 30 de mayo, se conmemora el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, una enfermedad neurológica crónica, autoinmune e inflamatoria del sistema nervioso central que es una de las principales causas de discapacidad en adultos jóvenes. Un día en el que, internacionalmente, se vuelve a poner el foco en la importancia de lograr un diagnóstico temprano y preciso para todas las personas afectadas.

Según los últimos datos del Atlas de la Esclerosis Múltiple, el número de personas con esclerosis múltiple en todo el mundo ha pasado de 2,3 millones en 2013 a 2,8 millones en 2020 y a 2,9 millones en 2023, unas cifras que permiten estimar que actualmente ya podría haber más de 3 millones de personas afectadas por esta enfermedad. Por lo tanto, en la última década, el número de personas diagnosticadas de esclerosis múltiple en el mundo ha aumentado en más de un 26%. Un incremento se relaciona, en parte, con una mayor concienciación y a la mejora de las técnicas diagnósticas. No obstante, también se está observando un mayor número de diagnósticos en mujeres y en población pediátrica, por razones sobre cuyas causas aún se sigue investigando. En España, según datos actualizados de la Sociedad Española de Neurología (SEN), la esclerosis múltiple afectaría a más de 58.000 personas y cada año se diagnostican alrededor de 2.000 nuevos casos.

“La esclerosis múltiple es una enfermedad en la que se produce una respuesta anómala del sistema inmunitario contra el sistema nervioso central, dañando la mielina, la capa que protege las fibras nerviosas. Cuando este daño se produce, la transmisión de los impulsos nerviosos se altera, dando lugar a síntomas muy diversos. Por eso, cuando hablamos de esclerosis múltiple, hablamos de una enfermedad muy heterogénea, en la que no todos los pacientes presentan los mismos síntomas, ni la misma evolución, ni el mismo grado de discapacidad”, explica la Dra. Ana Belén Caminero, Coordinadora del Grupo de Estudio de Esclerosis Múltiple de la Sociedad Española de Neurología.

Los síntomas de la esclerosis múltiple dependen, por lo tanto, de las zonas del cerebro y de la médula espinal que se vean afectadas. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la fatiga, la debilidad, los trastornos de sensibilidad, los problemas de visión, las alteraciones del equilibrio y la coordinación, los espasmos musculares, los problemas esfinterianos y, en algunos casos, alteraciones cognitivas y emocionales. El dolor, además, está presente en más de la mitad de los pacientes.

Aunque la enfermedad puede aparecer a cualquier edad, suele debutar entre los 20 y los 40 años, una etapa especialmente activa desde el punto de vista personal, familiar, laboral y social. Por esta razón, la esclerosis múltiple es una de las principales causas de discapacidad no traumática en adultos jóvenes. Además, afecta al menos al doble de mujeres que de hombres, si bien en los hombres la evolución puede ser más agresiva y asociarse a una progresión más rápida de la discapacidad. Los últimos datos manejados por la SEN apuntan a que en España el 68% de las personas diagnosticadas son mujeres y que la edad media de inicio de la enfermedad se sitúa en los 32 años.

La mayoría de los pacientes presentan inicialmente formas remitentes-recurrentes, caracterizadas por la aparición de brotes o episodios de déficit neurológico seguidos de periodos de recuperación parcial o completa. Sin embargo, en un porcentaje de pacientes la enfermedad puede tener desde el inicio una evolución progresiva o evolucionar con los años hacia un empeoramiento progresivo. Precisamente, las formas progresivas siguen representando uno de los principales retos terapéuticos, ya que todavía existen menos opciones de tratamiento para estos pacientes, que suponen aproximadamente entre el 10% y el 15% de los casos.

“Y otro de los grandes retos sigue siendo reducir el tiempo que transcurre desde la aparición de los primeros síntomas hasta el diagnóstico y el inicio del tratamiento. En España, el retraso medio hasta el diagnóstico y el inicio del tratamiento se sitúa entre uno y dos años, pero puede alcanzar hasta tres años en al menos un 20% de los pacientes”, señala la Dra. Ana Belén Caminero. “Mejorar los tiempos de diagnóstico es importante porque cuanto antes se diagnostique la enfermedad, antes podremos actuar para frenar su progresión y retrasar la acumulación de discapacidad”.

A nivel mundial, el retraso en el diagnóstico aún es un problema mayor. Aunque, actualmente, cada 5 minutos se diagnostica un nuevo caso de esclerosis múltiple en el mundo, en al menos el 83% de los países existen dificultades para acceder a un diagnóstico temprano, especialmente en aquellos con menos recursos. Entre los principales obstáculos se encuentran la falta de conocimiento de los síntomas entre la población, la escasez de profesionales formados, las dificultades para acceder a pruebas diagnósticas y el acceso desigual a los sistemas sanitarios.

“En los últimos años se han producido avances muy relevantes en el diagnóstico. La resonancia magnética permite detectar lesiones con mayor precisión, y también se ha avanzado en el análisis del líquido cefalorraquídeo y de marcadores biológicos en sangre. Por lo que aunque todavía no disponemos de un único biomarcador que confirme por sí solo la enfermedad, cada vez contamos con más herramientas para diagnosticar antes y con mayor seguridad”, destaca la Dra. Ana Belén Caminero. “Y hoy, el abordaje de la esclerosis múltiple es muy diferente al de hace unos años. Disponemos de terapias capaces de cambiar el pronóstico de muchos pacientes, y seguimos avanzando hacia una medicina más personalizada, que permita seleccionar la mejor estrategia terapéutica en función del perfil y la evolución de cada persona. Pero para que estos avances tengan el mayor impacto posible, es imprescindible que el diagnóstico llegue pronto y que los pacientes puedan acceder de forma rápida y equitativa a los tratamientos y recursos que necesitan. Y no solo hablamos de tratamientos farmacológicos, la neurorrehabilitación, la fisioterapia, el apoyo psicológico y social, también forman parte esencial del abordaje integral de la enfermedad”.

“Con motivo del Día Mundial de la Esclerosis Múltiple nos gustaría insistir en que diagnosticar antes es tratar antes, y tratar antes significa ofrecer a los pacientes más oportunidades de preservar su autonomía, su calidad de vida y su proyecto vital”, concluye la Dra. Ana Belén Caminero. “La concienciación de la sociedad, la formación de los profesionales sanitarios, el acceso a pruebas diagnósticas y el impulso de la investigación -especialmente en las formas progresivas de la enfermedad, donde todavía existen menos opciones terapéuticas- son fundamentales para seguir mejorando la vida de las personas con esclerosis múltiple”.

 

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