SÓLLER Y EL MAR

ALBERT FORÉS: “LA GRAN GENTE ES LA PROTAGONISTA DEL MUSEO

 

Sóller es uno de los pueblos más bonitos de Mallorca y está protegido por el muro natural que es la “Serra de Tramuntana” Esta circunstancia ha marcado el desarrollo del pueblo de este pueblo mallorquín que cuenta con un puerto natural que ha servido como tanto de punto de entrada como de salida para una población que dada la configuración orográfica del municipio ha tenido que recurrir a la comunicación marítima para estar en contacto no sólo con el resto de Mallorca sino también con el resto del Mediterráneo, especialmente, el sur de Francia y la Península Ibérica.

En el Puerto de Sóller y situado en una pequeña colina se encuentra el Museo Marítimo de Sóller desde donde podemos disfrutar de unas panorámicas del puerto y en el otro lado poder contemplar la inmensidad del mar.

¿Dónde se encuentra el Museo Marítimo de Sóller?

La sede del museo se encuentra desde el año 2004 en el antiguo Oratorio de Santa Catalina de Alejandría, un pequeño cenobio que construyeron los dominicos aproximadamente en el año 1280 cerca del lugar donde una antigua leyenda que dice que San Ramón de Peñafort inició un viaje hacia Barcelona. ¿Por qué se consagro la Capilla a Santa Catalina de Alejandría? Algunas hipótesis hacen referencia a una posible devoción de los dominicos hacia Santa Catalina de Alejandría.

En el año 1542 la capilla fue devastada por la invasión de los argelinos y en 1550 fue reconstruida. A raíz de la Peste que hubo en Mallorca 1562 el culto en Santa Catalina de Alejandría decaería en los siglos posteriores, aunque mantuvo como lugar de peregrinación.

A comienzos del Siglo XX, la colina se urbanizó y allí se construyó un colegio y en 1936 al estallar la Guerra Civil el Ministerio de Marina ocupó sus dependencias hasta 1972 ya que se utilizó Santa Catalina de Alejandría como una Escuela de Armas Submarinas.

Por último, no será hasta el año 2004 cuando el Ayuntamiento de Sóller decidió instalar allí el museo municipal pero la crisis económica en el 2012 hizo que se tuvieran que cerrar las puertas al público. Sin embargo, desde el año 2019 el Consell de Mallorca junto con el Ajuntament de Sóller decidieron que el Oratorio de Santa Catalina de Alejandría se convirtiera en la sede del Museo Marítimo de Sóller.

El Museo Marítimo de Sóller y entrevista a Albert Forés: 

Hasta la llegada de aviación el mar se convirtió en el gran punto de unión de Mallorca con el mundo, la situación geográfica de la isla la convirtió en una tierra por donde pasaron muchos pueblos y el comercio marítimo fue básico en el desarrollo económico de Mallorca a lo largo de la Historia.

El hecho que el municipio de Sóller esté integrado en un valle rodeado de montañas hizo que durante años el municipio “Solleric” permaneciera en algunos momentos aislado incluso en la propia Mallorca ya que para conectar Sóller con Palma por carretera era complicado ya que sólo se podía llevar a cabo mediante “Es Coll Sóller” y era mucho más cómodo usar fletar un barco desde el puerto de Sóller hasta Palma. Además de las comunicaciones con Palma; el municipio también se benefició de las comunicaciones por mar con otros puertos como Barcelona, Marsella y Valencia; lo cual permitió intercambios comerciales de productos “sollerics” como la exportación de las preciadas gambas, las naranjas y las telas mallorquinas. A todo ello, hay que sumar la industria pesquera del Puerto de Sóller y la industria de la construcción de barcos también se vio beneficiada con lo que muchas generaciones familiares se convirtieron en “Mestres d’aixa”[1]

Dar a conocer todo lo que rodea el mar ya sea desde la divulgación desde el punto de vista científico pasando por la historia, la arqueología y la biología. En definitiva, el Museo Marítimo lo que pretende es poner en valor lo que ha significado el mar para Mallorca. Esa es la gran tarea que tiene el museo y con su director, Albert Forés quisimos tener una conversación sobre la labor que se realiza en el Museo y, sobre todo, conocer un sitio situado en un espacio privilegiado:

Juan Ramón Pons: ¿Dónde nos encontramos?

Albert Forés: “Mira, Juan Ramón en el año 2018 se crea el Consorcio del Museo Marítimo y con el Ajuntament de Sóller firmamos un convenio que en marzo del año 2019 nos permite reabrir el museo hasta marzo del 2020 en que nos vemos obligados a cerrar por el Covid19 y no es hasta agosto cuando decidimos volver a abrir el museo. Este Museo estaba centrado en el Municipio de Sóller, el muelle y dentro del mismo, nos encontramos la labor de los pescadores, pero también los “Mestres d’aixa” donde aún hoy la familia March que durante cinco generaciones han trabajado en la construcción de barcos y en la actualidad, ellos ya no se dedican a la construcción. No obstante, ellos cedieron al museo algunas herramientas. También explicamos el arte de la pesca como arte menor pero una pesca más tradicional. Finalmente, el Museo cuenta también con una sección de Grandes Navegantes porque Sóller tuvo una tradición de paquebotes que comunicaban no sólo con el sur de Francia, Barcelona pero también Palma y aquí al acabar la Guerra de Sucesión en 1713 el Rey Carlos III decide autorizar a los puertos de la Corona de Aragón abrir rutas comerciales no solamente centradas en el Mediterráneo sino también al resto del mundo; lo cual hizo que muchos sollerics pudieran comerciar con el Caribe, Argel y Francia. En el Museo hay una sala audiovisual que la hemos recuperado porque estaba obsoleta tecnológicamente y ahora lo que hemos hecho ha sido un trabajo de Memoria Oral del Puerto para hacer un trabajo de investigación con la comunidad marítima de Mallorca que ha reivindicado la construcción del Museo Marítimo y ellos nos explicaron que la gente mayor que ha trabajado en el mar se está muriendo. Entonces, lo que hemos hecho ha sido recurrir a las fuentes orales centradas en el Puerto de Sóller y hemos recurrido a doce personas donde la más mayor nació en el año 1929 mientras que la más joven nació en 1992. Es decir, abarcamos casi un siglo de vida del Puerto de Sóller no nos hemos centrado en cómo se trabajaba la pesca en aquellos años y la gente más joven como vive la pesca más sostenible pero también la llegada del turismo manteniendo las tradiciones. Además, hemos hablado de la situación de la mujer que recogían aceitunas en invierno pero que ayudaban a vender el pescado en el mercado, el contrabando, la llegada de los turistas y las primeras grabaciones en el puerto. Todo esto es importante, ya que para nuestro museo en el que la gente es protagonistas porque ellos se inmortalizan porque han colaborado en construir la historia de sus familias u otras familias del pueblo”.

Tengo entendido que habéis abierto hace poco una sede del Museo en Ses Voltes, en Palma. ¿Puedes explicarnos lo que la gente se va a encontrar allí?

“En el 2004 se pensaba hacer varios museos marítimos en diversos puntos de Mallorca, pero finalmente no se hizo. En Palma tendremos una visión más global de la isla donde hablaremos de aspectos marítimos, pero también trataremos la arqueología marítima porque está ligada si o si a nuestra historia y finalmente, habrá un apartado dedicado a la biodiversidad como un elemento clave para desarrollar todas las técnicas de navegación existentes, las formas de pescar de hoy en día y las diferentes civilizaciones que han pasado por nuestras islas que han usado elementos como la vela latina. Aunque también hablar del turismo que ha llegado, los inmigrantes que llegan y son problemáticas que están relacionadas con el mar. Todo ello, lo estamos trabajando también como un trabajo comunitario donde aparecen no solo instituciones sino también personas que han trabajado en el mar desde aprender a navegar utilizando las estrellas hasta hablar sobre la figura del capitán Antoni Barceló”.

¿Os ha afectado mucho el Covid19?

Si nos ha afectado porque hemos bajado el nivel de turistas, pero el número de visitantes mallorquines ha aumentado mucho. No son colegios sino también gente normal que vienen de muchos lugares de Mallorca para conocer el museo y esto es bueno”.

¿Al mallorquín le cuesta conocer lo que tenemos en casa?

No creo. Aunque es cierto que si vas a otro lugar veremos los museos, pero si te quedas en Palma nunca irás al museo o irás en pocas ocasiones. Mira Juan Ramón, estando en Alemania me he dado cuenta de que los alemanes sí que han visitado sus museos y es algo que aquí en Mallorca se debería de empezar a inculcar en la sociedad”.

¿Realizáis trabajo online para que la gente pueda ver el Museo desde casa?

“Nosotros lo colgamos todo online en redes, también hacemos un trabajo dirigido a los colegios para que conozcan el museo y en Ses Voltes cuando hacemos una conferencia donde el aforo es de veinte personas, pero gracias a las redes sociales pueden verla en directo lo cual creas una audiencia. Son herramientas caras pero que ayudan muchos”.

¿Qué le dirías a la gente para que venga al Museo Marítimo de Sóller?

“Es un espacio seguro, es una forma de conocer nuestra historia para conocer cosas que no conocíamos del mar, tradiciones y es importante ir a los museos para conocer de donde venimos. Es una forma de conocer nuestro como vivieron nuestros antepasados y para coger conciencia de donde estamos hoy en día”.

¿Qué papel juega la Historia en el Museo Marítima?

“Aquí en Sóller no tocaremos tanto la arqueología marítima pero sí en Ses Voltes (Palma) donde sí dedicaremos un espacio para hablar de la gran cantidad de pecios que se hallan en las profundidades del mar mallorquín”

 

Desde Revista Plural queremos dar las gracias a Albert Forés por atendernos y enseñarnos un nuevo lugar que recomendamos visitar a nuestros lectores.

Texto e imágenes: Juan Ramón Pons Bibiloni.

[1] Carpinteros de Ribera.

Escribe un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.