UNA BUENA ALIMENTACIÓN, UN CORAZÓN SANO

Estos días se ha celebrado el Día Mundial del Corazón y la doctora Isabel Martorell, responde a unas preguntas donde nos habla de la importancia de tener una buena alimentación y los beneficios que tiene para el corazón,

¿Qué consejos de alimentación podemos seguir para mantener una buena salud cardiovascular y reducir riesgos?

Para cuidar nuestro corazón, lo más importante es pensar en la alimentación como un hábito diario, no como algo puntual. La base debe ser una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales. Estos alimentos aportan fibra, vitaminas y minerales que ayudan a regular el colesterol, los triglicéridos y la presión arterial. También conviene ser conscientes de las grasas que consumimos: las saturadas y trans, presentes en ultraprocesados, embutidos o frituras, tienden a aumentar el colesterol “malo” y el riesgo cardiovascular. En cambio, las grasas saludables de aceite de oliva, frutos secos, aguacate o pescado azul protegen el corazón y ayudan a mantener un equilibrio en el azúcar en sangre.

Otro punto clave es reducir los productos ultraprocesados, como snacks, bollería industrial o refrescos, que contienen exceso de sodio, azúcar y grasas poco saludables. Su consumo frecuente se asocia con hipertensión, obesidad y problemas del corazón. También es importante controlar la sal: la OMS recomienda no superar los cinco gramos diarios, y se puede dar sabor a los platos con hierbas, especias, ajo o limón. En conjunto, estos cambios no solo previenen enfermedades cardiovasculares, sino que también mejoran la energía, la concentración y la sensación de bienestar día a día.

¿Cuáles son las principales patologías del corazón relacionadas que podemos prevenir a través de la alimentación?

La alimentación influye directamente en varios factores de riesgo cardiovascular: la hipertensión arterial, las dislipemias (es decir, niveles elevados de colesterol LDL o triglicéridos), el sobrepeso y la obesidad, y la diabetes tipo 2. Cuando estos factores no se controlan, favorecen procesos como la aterosclerosis, que es la acumulación de placas de grasa, colesterol y células inflamatorias en las paredes de las arterias. La aterosclerosis, a su vez, es la base de muchas de las enfermedades cardiovasculares más graves.driv

En este sentido, entre las patologías que podemos prevenir o retrasar con una alimentación adecuada se encuentran la cardiopatía coronaria (que puede desembocar en angina de pecho o infarto de miocardio), el ictus isquémico y la enfermedad arterial periférica. Mantener hábitos alimentarios saludables ayuda a mantener la presión arterial en valores normales, controlar los lípidos en sangre y regular el peso corporal, reduciendo de manera significativa el riesgo global de desarrollar estas enfermedades.

¿Está la población en general suficientemente informada sobre los riesgos de determinados patrones alimentarios para la salud del corazón?

Dra. Isabel Martorell.

No del todo. Hay un conocimiento básico sobre lo que es “comer sano”, pero muchas personas no tienen clara la relación directa entre ciertos hábitos alimentarios y el riesgo cardiovascular. Por ejemplo, sabemos que la sal en exceso eleva la presión arterial, pero no todos saben que esto incrementa significativamente el riesgo de infarto o ictus. Lo mismo ocurre con los ultraprocesados: su consumo habitual afecta el colesterol, los triglicéridos y favorece la obesidad, pero muchas personas lo ven como algo “normal” o “inofensivo”. Por eso es fundamental educar, explicar los mecanismos de manera sencilla y práctica, y dar herramientas que permitan tomar decisiones saludables en el día a día, no solo para prevenir enfermedades futuras, sino también para sentirse mejor hoy.

¿Cuál es la diferencia entre un consejo general y un plan nutricional personalizado en términos de eficacia?

Un consejo general puede ser útil para orientar a cualquiera: por ejemplo, comer más frutas o reducir la sal. Pero cada persona es diferente: su edad, peso, historial de salud o nivel de actividad física cambian lo que necesita. Un plan personalizado permite adaptar la alimentación a estas características, aumentando la probabilidad de prevenir enfermedades y de ver resultados concretos en la salud. Por eso, en Nootric contamos con nutricionistas especializados en distintas patologías, también en el área de Salud Cardiovascular, que preparan planes de nutrición individualizados y personalizados de acuerdo con las necesidades de cada paciente.

 

Para más información Nootric

Escribe un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.