
Doctora Irene Hernández, ginecóloga en Clínica Palacios Málaga (https://clinicapalacios.com/clinica-ginecologica-malaga/). Especialista en ginecología general, menopausia, patología mamaria y anticoncepción, con enfoque centrado en el cuidado integral y preventivo de la mujer.
Cada 14 de marzo se celebra el Día Mundial de la Endometriosis, una fecha destinada a visibilizar una enfermedad ginecológica que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. Los especialistas aprovechan esta jornada para lanzar un mensaje claro: el dolor menstrual intenso no debe normalizarse y siempre debe consultarse con un profesional sanitario.
La endometriosis es una patología ginecológica crónica y benigna que puede llegar a ser altamente incapacitante. Se estima que afecta aproximadamente a entre el 5 % y el 20 % de las mujeres en edad reproductiva, es decir, al menos a una de cada diez. Además de provocar dolor intenso, puede repercutir de forma significativa en la calidad de vida de quienes la padecen y, en algunos casos, dificultar la fertilidad.
¿Qué es exactamente la endometriosis?
La endometriosis se produce cuando el tejido similar al que recubre el interior del útero –el endometrio– aparece fuera de él. Estas células pueden implantarse en distintas zonas del organismo, aunque lo más habitual es que se localicen en la pelvis, en áreas como los ovarios, el peritoneo o los ligamentos uterosacros.
Según explica la doctora Irene Hernández, ginecóloga de la Clínica Palacios Málaga, este tejido continúa respondiendo a las hormonas del ciclo menstrual aunque se encuentre fuera del útero. Sin embargo, al no poder eliminarse de forma natural durante la menstruación, provoca inflamación crónica, irritación de los tejidos y dolor.
Como consecuencia, pueden formarse quistes en los ovarios, adherencias entre órganos e incluso lesiones que crecen o se infiltran en tejidos cercanos. Aunque este comportamiento puede recordar al de algunos procesos tumorales, la especialista subraya que la transformación maligna de la endometriosis es extremadamente rara.
Factores asociados a su aparición
La causa exacta de la endometriosis todavía no se conoce con certeza. No obstante, los expertos han identificado algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad, entre ellos:
- Antecedentes familiares de endometriosis (madre o hermanas afectadas).
- Haber pasado por cirugías ginecológicas previas, como cesáreas o miomectomías.
- Presentar una primera menstruación a edades muy tempranas.
- Tener ciclos menstruales cortos o reglas abundantes y prolongadas.
Cuando el dolor menstrual deja de ser normal
La endometriosis puede manifestarse de formas muy distintas. Algunas mujeres apenas presentan síntomas, mientras que otras sufren molestias intensas que interfieren notablemente en su vida diaria.
El dolor es el síntoma más frecuente. Puede aparecer como dolor menstrual muy intenso, dolor durante o después de las relaciones sexuales, molestias al orinar o al evacuar, o dolor pélvico persistente. A estos síntomas pueden sumarse reglas abundantes, trastornos digestivos o dificultades para lograr un embarazo.
Uno de los principales problemas, según la doctora Hernández, es que el dolor menstrual intenso sigue normalizándose, especialmente entre adolescentes y mujeres jóvenes. Esta percepción puede retrasar la consulta médica y, con ello, el diagnóstico.
En esta línea, se recomienda acudir al ginecólogo si el dolor obliga a faltar al colegio o al trabajo de forma recurrente, si no mejora con analgésicos habituales o si se acompaña de otros síntomas como náuseas, molestias digestivas o dolor durante las relaciones sexuales.
El diagnóstico llega tarde
El diagnóstico de la endometriosis comienza con una historia clínica detallada y una exploración ginecológica. La ecografía transvaginal es actualmente la prueba de imagen de primera línea, ya que permite detectar endometriomas ováricos y muchas formas de endometriosis profunda, especialmente cuando la realiza un profesional con experiencia en esta patología.
En determinadas situaciones, también se emplea la resonancia magnética, que ayuda a evaluar con mayor precisión la extensión de las lesiones.
Aun así, el retraso diagnóstico sigue siendo frecuente. En numerosos casos pueden pasar entre seis y diez años desde la aparición de los primeros síntomas hasta que se confirma la patología. Entre las causas de esta demora se encuentran la normalización del dolor menstrual, la gran variabilidad de los síntomas –que pueden confundirse con problemas digestivos o urinarios– y la dificultad para identificar las lesiones en fases iniciales.
Tratamiento personalizado y enfoque multidisciplinar
El tratamiento de la endometriosis se adapta a cada paciente. Factores como la intensidad de los síntomas, la extensión de la enfermedad, la edad o el deseo reproductivo influyen en la elección de la estrategia terapéutica.
En muchos casos se inicia con tratamiento hormonal, cuyo objetivo es reducir la estimulación hormonal del tejido endometriósico y, con ello, disminuir la inflamación y el dolor. También pueden utilizarse analgésicos y antiinflamatorios para controlar los episodios dolorosos.
Cuando la enfermedad es más compleja, puede ser necesaria la cirugía mínimamente invasiva, realizada por equipos especializados. Esta intervención busca eliminar las lesiones, aliviar los síntomas y mejorar las posibilidades reproductivas.
En cualquier caso, cada vez cobra más importancia un abordaje multidisciplinar, con seguimiento de la paciente en unidades especializadas en endometriosis. En ellas pueden participar profesionales de distintas áreas, como fisioterapia de suelo pélvico, nutrición, manejo del dolor crónico o apoyo psicológico cuando la enfermedad afecta al bienestar emocional de la paciente.
Escuchar, siempre
Los especialistas insisten en la necesidad de prestar atención a los síntomas desde el inicio de la vida menstrual. Con frecuencia, las primeras manifestaciones aparecen durante la adolescencia, pero suelen minimizarse como simples reglas dolorosas. Por ello, escuchar a las pacientes jóvenes y tomar en serio sus síntomas puede ayudar a detectar la enfermedad de forma más temprana y evitar años de dolor sin diagnóstico.
En este contexto, el Día Mundial de la Endometriosis se convierte en una oportunidad clave para dar visibilidad a esta patología, promover el conocimiento sobre sus síntomas y avanzar hacia diagnósticos más precoces junto con un mejor acompañamiento de las mujeres que conviven con ella.


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