La restauración mallorquina afronta la Navidad con prudencia, estabilidad en la demanda y una adaptación progresiva a un escenario de costes más elevados y cambios en los hábitos de consumo
En conjunto, el volumen de reservas se sitúa en niveles similares a los registrados en la pasada campaña navideña
El sector de la restauración en Mallorca afronta la campaña de Navidad con unas previsiones de actividad similares a las del año pasado, en un contexto condicionado por el incremento de los costes y por una clara preferencia de los clientes por las comidas frente a las cenas, tanto en encuentros familiares como sociales.
Según los datos que maneja la Asociación Mallorquina de Cafeterías, Bares y Restaurantes, Restauración Mallorca CAEB, las comidas de empresa se concentran “mayoritariamente en viernes y tienden a celebrarse al mediodía, mientras que las reuniones familiares y de amigos se reparten a lo largo de todo el mes de diciembre, con mayor intensidad durante los fines de semana”. En conjunto, el volumen de reservas se sitúa en niveles similares a los registrados en la pasada campaña navideña.
Desde la patronal se confirma la existencia de reservas de última hora, aunque fundamentalmente en fechas menos señaladas del calendario. “En los días clave de Navidad, la planificación continúa realizándose con mayor antelación, sin cambios significativos respecto a otros años”, afirman.
En cuanto a los precios, Restauración Mallorca CAEB señala que se ha producido “un incremento generalizado como consecuencia del aumento de los costes, especialmente los laborales”. A pesar de ello, “la demanda se mantiene estable, lo que indica que la tendencia a comer fuera durante estas fechas se consolida, aunque con un mayor control del gasto por parte de los clientes”.
El sector constata también una preferencia creciente por las comidas frente a las cenas, una evolución, señalan, “que responde tanto a cambios en los hábitos de consumo como a criterios de conciliación y contención de costes”.
Por último, desde Restauración CAEB advierten de que cada vez más establecimientos “optan por cerrar durante las fechas festivas o suspender la actividad durante la temporada de invierno”, ya que, explican “el incremento de los costes de personal, que incluye salarios y bajas laborales, ha llevado a muchos negocios a tomar esta decisión cuando no prevén alcanzar unos mínimos de facturación superiores a los de años anteriores”.
En este contexto, la restauración mallorquina afronta la Navidad con prudencia, estabilidad en la demanda y una adaptación progresiva a un escenario de costes más elevados y cambios en los hábitos de consumo.


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